También es una buena picada conocer personales subrrealistas que deambulan por los barrios de Santiago. Aquí te contamos de uno que lo ubicas a la entrada de la calle Lastarria y en las tardes por Alameda con Portugal.
El Anticristo es una figura impregnada en el barrio Lastarria, su aspecto arapiento y su carro de supermercado lo convierten en el personaje por excelencia del barrio. Pero, sin duda, su oficio no es el de llamar la atención como figura freak de circo, sino que la venta de artículos reciclados, en su mayoría libros, tampones de water, poemarios de su autoria, y lo que aguante la imaginación de orate.
En el 2006 estuvo recluido en el Hospital Psiquiátrico, de donde salio después de un mes bañado, limpio, peinado y afeitado, en fin, convertido en una persona normal o al menos compensada, pero la mejoría felizmente duró muy poco, algo en que sus admiradores y detractores nunca se pondrán de acuerdo.
Mientras tanto nosotros los picantisimos “te queremos igualísimo”


